Un año nuevoUn año ha terminado y con el se han esfumado las expectativas guardadas pero también han desaparecido algunos fantasmas o simplemente el temor que causaban se ha convertido en cotidiana desidia, no lo se, pero si siguen allí, ya no me importa.
Sobre el mundo, que decir, sigue en su estupido camino hacia su propia incomprensión aquella desbocada carrera hacia su fin.
Para este año desearía……….
Que la mediocridad pase de moda de una vez por todas, que no me avergüence del tiempo que me ha tocado vivir por que me vea acribillado por lo que le acontece a una descocada cuarentona, a la ex de algún torero, a la actriz porno sensible y a tantos hijos de e hijas de la ordinariez.
Que vuelva a estar presente la exaltación de la magnificencia, que lo sublime recupere de manera absoluta su condición de ideal a seguir y admirar, que la sabiduría despierte reverencia, que las canas causen respecto, que la búsqueda de la belleza reviva como motivación vital de todo individuo.
Que la democracia deje de existir como un todo y se convierta en un método. No es justo seguir dependiendo de políticos de pancarta que solo buscan el poder alejándose de la realidad que afecta al bien común. En nuestra era el mayor peligro para el correcto gobierno de un país ya no proviene, como ocurría en el pasado, de elites arcaicas ansiosas de eternizarse en el poder sino de populistas demagogos capaces de hacer de la ignorancia la doctrina de su gobierno.
Que el radicalismo sea reconocido de una vez por todas como una lacra y deje de apoyarse en la tolerancia que reclaman los progresistas del momento, los mismo que blandiendo la bandera del laicismo entierran la realidad de la esencia de su propia cultura.
Que todos los rebeldes sin causa reciban su justificada patada en los cojones en el momento adecuado, para que sean consientes de la fragilidad de su existencia, de la cruda realidad de la vida, antes que sea demasiado tarde y que sobretodo ocurra antes de engendrar inocentes, es el único modo en que las generaciones siguientes reciban a tiempo una concienciación de su propia realidad, dejando de la lado el engañoso panorama de la sociedad de bienestar, que los alimenta y arrastra con sus agentes sociales hasta los guetos preparados.
Que dios me de tiempo y valor para hacer aquello que me hace feliz, que logre vencer de una vez por todas la desbocada carrera hacia el bienestar utópico que me ha marcado occidente con su hambre megaloma de materialismo, sin que tenga por ello que recurrir a ningún misticismo oriental.
Continuar siendo el cómplice de las muecas donde los míos ocultan sus sonrisas, con la ilusión que algún día sean carcajadas tan sonoras que ofendan la belleza del silencio.
Perderme entre páginas de nuevas lecturas, regresar al pasado releyendo libros antiguos y sobretodo seguir inventándome la vida con mis historias. En fin que sea capaz de seguir engañando al tiempo, que este no me atrape nunca sin haber hecho todo lo que quería hacer.

2 comentarios:

Joyce dijo...

AMEN! totalmente d acuerdo primo! t quiero mucho!

Jorge Maruejouls dijo...

Que alegria verte por estas tierras. Un abrazo